Los chicos y chicas de Rebelde hicieron una actuación espectacular en el Teatro. No hubo un solo momento de respiro. Christopher saltó del escenario para subir por las escaleras del palco; Anahi decidió que lo mejor era quedarse sentada en el centro de las butacas; Maite tuvo unas cuantas charlas por las primeras filas... Mientras, Alfonso, Christian y Dulce se hicieron con el micro.
Anahí abrió un debate sobre si se veía mejor con el pelo liso o rizado que generó multitud de opiniones aunque "parece que va ganando el pelo liso", concluyó. Mientras, Christian trataba de animar a un ya de por sí enloquecido público: "¡Y soy rebelde cuando no sigo a los demás!", cantaba. Christopher, de los más rebeldes del grupo, optó por un clásico "¿Cómo están".
Alfonso contestó a muchas preguntas, así que ahora sabemos que "la serie empezó hace tres años" y que "regresaremos a España a finales de este año o a principios del siguiente". Además, nos dijo que no prefieren cantar ni actuar, sino "las dos". "¡Las dos cosas!", gritaron a la vez Christian y Christopher. "La verdad es que no nos esperábamos tanto éxito", reveló Alfonso. También nos demostró su buen humor cuando le preguntábamos si prefería las canciones más cañeras o cantar suavecito: "¡Algo no tan suave! ¡Jajaja!", avisó.
Al mismo tiempo, Dulce seguía moviendo el esqueleto de su Habbo: "¡Todos a bailar!". Eso sí, con algún que otro problemilla: "¿Me pueden hacer sitio en las escaleras?".
En privado
La charla a solas con los ganadores del concurso de Rebelde fue algo más tranquila... pero dentro de un límite.
Christian alucinaba con acento mexicano: "Qué chidos amigos tengo. ¡Están en súper onda!". Anahí repartía cariño a montones: "¡Besos a todos! ¡Los amo!". Maite saludó a todos sus nuevos amigos y amigas, a las que gritó: "¡Arriba las mujeres!".
"¿Cuándo vendréis de gira a España?", quería saber la gente. "En enero", afirmó Christian. No podemos perdérnoslo.
"Cómo se la están pasando", se interesó Dulce. ¡La emoción era tanta en la sala que ni le contestaron! En fin, que la fiesta acabó entre risas y bailes. Rebelde se tuvo que marchar. Esperamos que les haya gustado estar aquí tanto como disfrutamos nosotros con su visita. ¡Hasta pronto!