Es el futbolista de campo que más minutos ha disputado en la Primera División Española. Ha jugado en el FC Barcelona de Cruyff, donde lo ganó todo, y problamente haya sido el jugador más sonriente que se recuerda por los campos de fútbol. Una simpatía que se notó durante su visita al Bus Unicef en Habbo.
Eusebio llegó al Parque de Habbo Hotel vestido de violeta, en algo se tenía que notar que es de Valladolid, caracoleó junto a la puerta del Bus Unicef y en cuanto vio el hueco, comenzó a distribuir respuestas a diestro y siniestro.
Se nota que ahora es el tercer entrenador del Barça que está tan cerca de ganar la Liga. Nadie se pudo resistir a hablarle sobre el asunto. Sin embargo, aunque algún culé preguntó si ya eran los campeones, Eusebio calmó los ánimos: "Aún no, aún hay que tener un poco de paciencia".
El embajador de Unicef continuó hablándonos de los valores del deporte, algo que resume en "sacrificio, generosidad, solidaridad, respeto contigo mismo, con los compañeros y con el contrario".
Eusebio cree que "estos valores pueden venir muy bien a los jóvenes en su formación". Por ejemplo, el deporte exige "superación diaria, para ser mejor", afirma. "En la vida sucede lo mismo; uno intenta superarse para ser mejor persona", explica. Algunas de las claves del deporte, aplicables al día a día, son ?el respeto por compañeros y rivales y la generosidad en el esfuerzo?.
Todo esto le ha permitido disfrutar de tantos años de fútbol en los que "lo mejor han sido los amigos, los recuerdos, las satisfacciones y poder disfrutar de lo que más me gusta durante diecinueve años. ¡No cambiaría nada!"
El mejor momento para Eusebio fue "ganar la Copa de Europa con el Barça" y su compañero del alma "Julio Salinas", afirma.