

El pasado 12 de enero, un terremoto de 7,3 en la escala de Richter sacudió Haití, sumiendo en el caos absoluto a los habitantes de su capital: Puerto Príncipe.
Un terremoto de esta magnitud no habría supuesto consecuencias tan dramáticas en otras latitudes, pero como precisamente en Habbo no somos ajenos al mundo que nos rodea, con este suceso iniciamos una serie de reportajes que pretenden concienciarnos y detenerse en los grandes olvidados del planeta Tierra.
Un terremoto de esta magnitud no habría supuesto consecuencias tan dramáticas en otras latitudes, pero como precisamente en Habbo no somos ajenos al mundo que nos rodea, con este suceso iniciamos una serie de reportajes que pretenden concienciarnos y detenerse en los grandes olvidados del planeta Tierra.
Segundo país americano en declarar su
independencia tras
Estados Unidos, Haití es,
sin embargo,
considerado el país más
pobre de toda América.
Según Unicef, en 2007 la renta per cápita era de
560 dólares al año. Es decir, ¡¡¡un dólar y
medio al día por persona!!! El 70% de la
población vive por debajo del umbral de la
pobreza.
Pero esto no es más que la punta del iceberg.
Según la misma fuente, fallece casi uno de
cada 5 niños antes de cumplir los 5 años y
uno de cada tres jóvenes haitianos (15 a 24
años) es analfabeto.
Por si fuera poco, apenas la mitad de los
niños y niñas están vacunados contra el
sarampión, por ejemplo, mientras que dos
terceras partes ni siquiera tienen acceso a las
instalaciones más básicas de saneamiento.
SITUACIÓN INFRAHUMANA:

TERREMOTOS CONTINUOS:
Haití se ubica en una zona que
cuenta con un
complejo sistema
de fallas como
resultado del
movimiento de
dos placas
tectónicas: la del
Caribe y la de Norteamérica.
Lo curioso es que se esperaba un gran
terromoto en esta zona, en concreto en la
falla de Enriquillo, desde hacía tiempo, ya que
el último databa de 1860, y se tiene
constancia de que hubo otros ahí mismo en
1770, 1761, 1751, 1684, 1673 y 1618.
Los cálculos del desastre ocurrido el pasado 12
de enero alcanzan ya, una semana después, los
75.000 muertos, 250 mil heridos y un millón de
personas sin hogar, según el Gobierno
haitiano. Sólo en la capital, Puerto Príncipe, han
quedado destruidos la mitad de los edificios.
ZONA DE HURACANES:


La superficie de bosques en Haití
únicamente cubre un 3% del
territorio. Con
cadenas
montañosas que
alcanzan los 2.700
metros sobre el nivel del mar y laderas
empinadas y deforestadas, hay poca
superficie cultivable y la población se
reúne en la peligrosa base de los
valles. Son así presa fácil de los huracanes
y las lluvias torrenciales.
Sólo en 2008, una tormenta tropical y tres
huracanes provocaron daños por valor de
900 millones de dólares, el 15% del Producto
Interior Bruto del país. Unas 25.000 familias
se vieron severamente damnificadas.
Entre 2001 y 2007 se calcula que murieron
más de 19.000 personas y unas 200 mil
casas quedaron destruidas. ¿Las pérdidas?
5 billones de dólares.
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