Sonríe, pasémonos el día hablando de nuestros sueños, de lo que queremos ser, o de como nos gustaría que todo fuera en este momento. Canta tu canción, baila hasta que no puedas más. Date cuenta de una vez de que esto solo se vive una vez, sí, sé que es lo típico, pero es verdad. Salta, corre y grita, grita tan fuerte como puedas, llora de felicidad.
Rie, llora, grita, salta, diviértete, emborráchate, deprímete y vuelve a sonreir, no estés triste, no dejes que te pisoteé nada ni nadie, vuélvete loca al mirarle, al abrazarle, siéntele, que te recorran miles de sentimientos a la vez, siéntete niña y vuelve a crecer, odia y ama al mismo tiempo, olvida y vuelve a recordar, quedate con quien te quiera, corresponde y no seas correspondida, la vida es corta, tú eliges lo que quieres hacer y como quieres vivirla.
¡Vamos, enseña tus dientes!
Tú sonríe y verás como todo lo que hay a tu alrededor parece que brilla. Tú verás, si prefieres llorar de tristeza o llorar de alegria. Sonreir no se compra, no vale dinero. Tienes que estar feliz, sacar esa sonrisa aunque a veces cueste.

