El hotel más grande del planet 15-ene-2009 (23:29)
El hotel más grande del planeta
Habbo Hotel es hoy el espacio virtual para adolescentes más grande del mundo. Su premisa es sencilla: un cibernauta entra gratis y se instala en una pieza del hotel, desde donde empieza a hacer compras y a visitar a sus vecinos. Cuenta con 10 millones de usuarios y se ha convertido no sólo en adictiva entretención on line, sino en un buen negocio: para el 2008 se proyecta una facturación de US$ 85 millones.
En el principio fue la música. Sampo Karjalainen y Aapo Kyrölä buscaban una forma de promocionar al grupo pop Mobiles en Finlandia y decidieron que una buena forma de hacerlo sería crear una "discoteca virtual" donde hablar con otros fans. Encuentros con el grupo, charla en tiempo real con avatares y un cliente que no necesitaba instalar nada en el ordenador.
Bastaba con visitar la página web y pulsar en la entrada de tan extraña pista de baile. En un mundo que empezaba a asomarse a la red -Google era aún un gran desconocido y nadie hablaba de algo tan extraño como las redes sociales-, la experiencia era análoga a la de una sala de chat en el IRC, sólo que con unos muñecos diseñados con la perspectiva isométrica de los videojuegos de los años 80. Una mezcla sorprendente y nunca vista antes en la red.
Y el experimento se les fue de las manos. Mobiles Disco se convirtió en la discoteca de moda en Finlandia. La promoción del grupo había terminado, pero la gente no dejaba de asomarse a la puerta y hacer bailar sus avatares. Se conectaban personas de otras partes del mundo que nunca habían escuchado, ni escucharían, al grupo Mobiles. El boca a boca empezaba a hacer efecto, y eso que la red aún no contaba con el poder de propagación de los blogs. Pronto se dieron cuenta de que había algo más que un grupo de fans en Mobiles Disco, había comunidad. Ampliación del negocio, entonces: Karjalainen y Kyrölä decidieron cerrar la discoteca y construir en su lugar un hotel, el Hotel Goldfish. Duró sólo unos meses. A partir de agosto del 2000 esta pequeña locura, esta sala de chat reinventada, pasó a llamarse Habbo Hotel y el resto es historia. Una de éxito.
Más ideas, más negocios
Para muchos internautas, Habbo Hotel (o Habbo, desde que el 2006 la compañía intenta hacer desaparecer la segunda parte del nombre) es aún un gran desconocido, pero se ha convertido en la red social preferida por el público joven. El 30% de los adolescentes chilenos conoce o ha estado en Habbo. Es la comunidad de usuarios más numerosa después de la española, que supone el 25% de todos los habitantes de este curioso mundo. ¿MySpace? Claro, también. Pero la página de hacer amigos por excelencia -ahora en caída libre por el éxito de Facebook- seduce a un público distinto. "Estas aplicaciones no son competencia directa, porque no ofrecemos el mismo servicio ni vamos al mismo tipo de público. Los dos servicios cubren necesidades complementarias y por tanto no nos pisamos el terreno", comenta Epifanía Pascual, responsable de Habbo para España y Latinoamérica.
Mejor comparar a los visitantes de Habbo con los de otros mundos virtuales. ¿Qué tal World of Warcraft? Este juego multijugador masivo tiene unos 4,3 millones de usuarios registrados y es, con diferencia, uno de los más populares del mercado. Al lado de Habbo Hotel, encoge. Este extraño experimento tiene ya más de cien millones de avatares y sigue creciendo. Cada día se crean 75.000 nuevos. Esto no se traduce en jugadores activos. Muchos usuarios dejan de visitar Habbo, mientras otros cambian de personaje o cuenta. La cifra de usuarios activos varía según el mes, pero ronda los 10 millones.
La mejor forma de explicar Habbo Hotel es pensar en -sorpresa- un hotel. Cada jugador tiene su propia habitación y hay áreas comunes. Se pueden visitar las habitaciones de otros jugadores y cada uno decora la suya como quiere. Puede transformarla en un negocio (por ejemplo, una peluquería), pero también mantenerla simplemente como un lugar para recibir y conversar con los amigos.
Si ello funciona o no es una pregunta que Sulake, la compañía detrás de Habbo, dejó de hacerse hace mucho tiempo. En el 2006 facturó más de 77 millones de dólares. Este año esperan facturar más de 85 millones. El dinero llueve gracias a la curiosa mecánica del juego. Unirse es gratis, pero comprar muebles con los que decorar la habitación no. Y no sólo los muebles. Las habitaciones pueden decorarse con máquinas recreativas, ventanas, plantas… cualquier cosa.
Los usuarios tienen que comprar créditos con dinero real -o pedir a sus padres que lo hagan- a través de tarjetas de crédito, llamadas de teléfono o mensajes de texto. Los muebles pueden cambiar de manos, regalarse o venderse. Se pueden ganar también en diversos juegos y actividades. Algunos son gratis, como los juegos de carrera; para participar en otros, que son más complejos o divertidos, hay que pagar. Los habitantes, además, pueden unirse a un selecto club que envía muebles nuevos y únicos por una cantidad fija al mes. El club les permite también poner una medalla junto a su personaje -un símbolo de estatus-, son usuarios vip por la vía monetaria.
Más ideas, más negocio. En el mundo de Habbo Hotel han aparecido hace poco los coleccionables: objetos que sólo están disponibles por tiempo limitado. Los habitantes pueden ganar dinero de otros jugadores siempre que tengan las normas bien presentes. Eso sí, el dinero de Habbo nunca se transforma en dinero real. Una vez en la red, permanece en el monedero de los jugadores.
Palabras "Bobbas"
En un mundo en el que los juegos son cada vez más complejos y los gráficos cada vez más realistas, el éxito de Habbo Hotel -que no es un juego como tal- resulta sorprendente. Para quienes hemos vivido la revolución informática de los 80, el aire retro, con esos personajes rígidos como bloques, los pixeles al descubierto y con una perspectiva que sólo permite dos dimensiones y media, puede darle un toque atractivo. Pero el 90% de los jugadores de Habbo Hotel tiene entre 13 y 18 años. Son la generación del Doom, el Quake y los juegos de disparo en primera persona. Para ellos Habbo no es retro. Solamente es "diferente".
La edad media de los jugadores despierta inmediatamente los temores sobre el buen uso de las salas de chat. Habbo Hotel está vigilado por los "hotel manager", adultos que observan en las salas públicas para evitar problemas. Cualquier usuario que se sienta ofendido puede reportar a ellos. El ***** está prohibido. Habbo Hotel tiene también un filtro para malas palabras. Se conoce como el filtro "Bobba" porque cambia cualquier palabra ofensiva precisamente por esa, "Bobba".
No hace falta decir que a los 15 ó 17 años, las conversaciones están cargadas de Bobbas, aunque en la última actualización del juego los creadores han dado la opción a los jugadores de activar y desactivar este filtro. Si se desactiva, el jugador puede mantener conversaciones más adultas, pero no puede quejarse si recibe insultos. Los propios usuarios advierten también a los recién llegados de que no deben dar ninguna información privada o personal. Nada de direcciones de correo electrónico, nada de números de teléfono. Hay que tener cuidado con los timadores.
Y es que a pesar de las medidas de seguridad y control, los incidentes son inevitables. El 14 de noviembre del año pasado, la policía detuvo a un joven de 17 años por el robo de muebles virtuales con un valor real superior a los 4.000 euros. Hay usuarios que "engañan" a los más crédulos, prometiendo cambiar un objeto por otro y que luego se "escapan". En ocasiones, las salas también han sido escenarios de protesta, con cientos de avatares ocupando cada espacio para evitar que nuevos jugadores puedan entrar.
RE: El hotel más grande del planet 15-ene-2009 (23:32)
Prohibido aburrirse
Otras veces, las salas de Habbo se abarrotan por motivos mucho mejores. Varios grupos de música las han visitado: Gorillaz, Skye Sweetnam, Operator Please o Evermore. Las últimas en sumarse han sido The Veronicas, el popular dúo de pop rock australiano. Llegan a Habbo para estar con sus fans, que durante un tiempo pueden preguntarles sobre sus nuevos discos o su vida.
Las salas sirven, en otras ocasiones, para educar sobre temas como el consumo de ***** u otros problemas. Dos veces a la semana, por ejemplo, una sala diseñada como un bus de lujo, educa y recoge las opiniones de los jóvenes sobre temas como el odio, el ***** y la homofobia. La idea parte de la Fundación Matthew Shepard, que ha colaborado con Habbo en la creación de la sala.
Éstos, sin embargo, son eventos especiales. Los días normales transcurren en Habbo entre conversaciones y juegos, grupos de amigos que prefieren reunirse en sus pequeñas metáforas de independencia antes que recurrir a la mensajería instantánea. Cada habitación y cada rincón del juego es único, como sus habitantes. Un lugar al que escapar en la adolescencia, donde no hay padres y donde uno puede ser todo lo cool o alternativo que quiera. ¿Una mina de oro? Aunque Habbo tiene el honor de ser la red social adolescente más grande -por delante del Club Penguin de la todopoderosa Disney-, no faltan
competidores. Gaia es otra red enfocada al mismo tipo de usuario que acaba de recibir una importante inyección de capital.
Habbo es adictivo, sencillo y una idea que se adelantó a su tiempo. Hoy en día, el concepto de los mundos virtuales recuerda en esencia a este hotel. Second Life se parece en espíritu, pero es mucho más complejo y sus raíces están en los mundos virtuales de la novela ciberpunk de los 80.
Sony y Microsoft ultiman los mundos virtuales para sus consolas y Google acaba de dar el salto con Lively. En todos, la misma idea: el jugador puede decorar su propio espacio y visitar el de otros. ¿Malas noticias para Habbo? En realidad, parecen tranquilos. "Nos vemos fuertes, con capacidad para seguir compitiendo y seguir siendo líderes en el sector adolescente. Aunque hay muchas comunidades o mundos virtuales, de momento no hay ninguno que reúna todas las características de Habbo: chat, juegos, relación social, identidad, etc. Además, cada mes estamos sacando nuevas herramientas y actividades en Habbo para que nuestros usuarios no se aburran", añade Pascual. Esa es la clave. Habbo no aburre.
RE: El hotel más grande del planet 28-ene-2009 (18:52)
http://www.quepasa.cl/medio/articulo/*****html
Deja de adjudicarte cosas que no son tuyas, porque es ilegal y te puedes llevar una demanda por derechos de autor, Pon abajo del "reportaje" que no es tuyo. Adios.