Roberto.Adrian
Ya no estás
Desde ayer
Llueve sal
Sal de mi piel
Te miré
Junto a mí
Desperté
Supe que no estabas ahí
Trata de entender
Que no puedo olvidarte
Sacarte de mí
Respiro no puedo
Me ahoga mirarte, pensarte
Sal de mi piel
Recordar un mar de miel
Amargo amor te digo adiós
Huele a ti
En cada rincón
En cada canción
Y me mata dejarte ir
Que no puedo olvidarte
Sacarte de mí
Respiro no puedo
Me ahoga mirarte, pensarte
Sal de mi piel
Sal de mi piel
Desde ayer
Llueve sal
Sal de mi piel
Te miré
Junto a mí
Desperté
Supe que no estabas ahí
Trata de entender
Que no puedo olvidarte
Sacarte de mí
Respiro no puedo
Me ahoga mirarte, pensarte
Sal de mi piel
Recordar un mar de miel
Amargo amor te digo adiós
Huele a ti
En cada rincón
En cada canción
Y me mata dejarte ir
Que no puedo olvidarte
Sacarte de mí
Respiro no puedo
Me ahoga mirarte, pensarte
Sal de mi piel
Sal de mi piel
Aquellos Amigos..
-Cuales me acompañaron,
Cuales estaban en las buenas y en las malas,
Los que se preocupan por mí
Los que me apoyan en mis decisiones,
Los que me regalan una sonrisa,
Los que me valoran,
Los que me aman,
Para estos amigos..
Robert - Arturo-Calle
-Cuales me acompañaron,
Cuales estaban en las buenas y en las malas,
Los que se preocupan por mí
Los que me apoyan en mis decisiones,
Los que me regalan una sonrisa,
Los que me valoran,
Los que me aman,
Para estos amigos..
Robert - Arturo-Calle
X.YUYI.X
Vuestro amigo, es la respuesta a vuestras necesidades.
Es vuestro campo, que sembrais con amor,
y cosechais con gratitud.
Y es vuestra mesa,
y el fuego de vuestro hogar.
Porque acudís a él para saciar vuestra hambre.
y lo buscais en procura de paz.
Cuando vuestro amigo revela sus pensamientos,
no temeis el " no " en vuestra propia mente,
ni reteneís el " sí ".
Vuestro amigo, es la respuesta a vuestras necesidades.
Es vuestro campo, que sembrais con amor,
y cosechais con gratitud.
Y es vuestra mesa,
y el fuego de vuestro hogar.
Porque acudís a él para saciar vuestra hambre.
y lo buscais en procura de paz.
Cuando vuestro amigo revela sus pensamientos,
no temeis el " no " en vuestra propia mente,
ni reteneís el " sí ".




